Exactitud <> Imprecisión - Todos al Psicólogo


¿Cuándo llegó exactamente la era moderna?, ¿qué parámetro define este incremento en la modernidad?, ¿modernizarse es avanzar?.

De un tiempo a esta parte vengo reflexionando sobre como, cuanto más moderno, actual e innovador es nuestro entorno, más elementos numéricamente definidos de forma perfecta nos rodean. Se podría decir que el grado de control sobre nuestras posibilidades y nuestra vida es mayor. Somos conscientes de una forma más exacta de cuánto ganamos, qué número de pie usamos, cuánto nos cuesta la hipoteca o el alquiler, nuestra PDA nos dice hasta las milésimas de segundo que hace que conocimos a nuestra pareja, las cartas de los restaurantes vienen con valoración energética incluida, el coche nos avisa de prácticamente todo lo que vaya a suceder en un futuro próximo -"¡BIP! le quedan 1500 km antes de cambiar el aceite", "¡BIP! deberá repostar combustible en 128 km", "¡BIP! su mujer dará a luz en la siguiente estación de servicio", y hasta podemos programar el horno para que la comida esté lista dentro de 12 minutos y la mantenga caliente otros 25 minutos.

De una forma casi instintiva nos adaptamos a este torbellino de datos que recibimos día a día, y aprendemos a planificar nuestra vida en consecuencia, volviéndonos por tanto dependientes de este exceso de información y ansiando más precisión cada vez.

Afortunadamente, no se si es gracias a este nuestro gran país, o a algún grupo organizado secreto como resistencia a esta 'modernización', existen lugares e individuos desperdigados por toda la geografía cuyo cometido es compensar esta exquisita precisión con la excitante aunque engorrosa incertidumbre de antaño.

El elemento más destacado dentro de esta resistencia es 'la ración'. Actualmente es imposible que el camarero, timador de turistas, enfermo cerebral y meningítico nos defina la cantidad de comida que viene en una ración de lo que sea. La ración es ese plato con precio perfectamente estipulado cuya cantidad varía en función del estado de ánimo del cocinero, de la estación del año, localización del local, volumen de clientes, número de trozos caídos al suelo, número de trozos recuperados del suelo, visitas previas al mismo establecimiento, propinas dejadas y un sin fin de variables totalmente imprevisibles. Se podría decir que una ración es tan abundante como diarreas vas a tener en un año, imposible de determinar.

Si 'la ración' es un claro ejemplo de esta organizada resistencia a la precisión, 'el otro día' no se queda atrás. Está demostrado que 'el otro día' ha llegado a tomar valores desde unas pocas horas hasta periodos vacacionales completos. Cabe destacar de este elemento que, a diferencia de 'la ración', casi siempre es motivo de discusión en la pareja, dado que cualquier intento de determinar la fecha y duración concreta del evento a relatar derivará en acusaciones del tipo - "Sí, para ti todo fue la semana pasada", o "¡Que no te enteras!, eso fue hace dos veranos", o lo que es peor "Hace tanto ya que ni te acuerdas, ¡cerdo!".

Pero el que realmente entraña peligro para terceras personas es el elemento 'aquí al lado'. Este elemento en un 98% de los casos genera un gasto adicional no previsto en absolutamente todas las personas afectadas. Camisa de seda granate, pantalones de lino blancos, sandalias de enea y loneta blanca, gomina, gafas de sol y 43ºC a la sombra. Encuentro de amigos en zona fácil de localizar para traslado a un restaurante con el objetivo de compartir unos momentos entrañables alrededor de una mesa bien surtida de alimento y bebida. El momento en que alguien decide que se puede ir andando porque está 'aquí al lado' es el mismo momento en que, sin saberlo, se acaba de ir toda la reunión a la mierda.

Tras dar más vueltas que el fugitivo y llegar por fin al grasiento lugar llevamos camisa de seda granate claro y granate oscuro, pantalón de lino blanco con borde negro, sandalias de enea de lona blanca moteada de rojo sangre de rozadura y gafas de sol soldadas a las patillas por la gomina chorreada del pelo. Definitivamente un éxito total del elemento 'aquí al lado'.

No obstante, he de manifestar mi apoyo a esta resistencia a la enfermiza precisión a la que tiende la sociedad, aunque creo que podemos frenar un poco este efecto, sin llegar a utilizar elementos tan radicales como usa la resistencia organizada.

Dejemos el puteo profesional a los profesionales.

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